Bodegas Bianchi alcanzó un acuerdo clave para evitar una escalada de su crisis financiera
La compañía logró congelar temporalmente reclamos de sus acreedores financieros. En paralelo, busca normalizar deudas con proveedores en medio de un fuerte deterioro de su cadena de pagos, que ya acumula 194 cheques rechazados por más de $1.500 millones.
Bodegas Bianchi consiguió un importante respaldo de sus acreedores financieros para avanzar en la reestructuración de sus pasivos. La histórica empresa vitivinícola mendocina informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que alcanzó un acuerdo de standstill que suspende temporalmente acciones de cobro mientras negocia el reperfilamiento de su millonaria deuda.
La novedad fue comunicada este lunes mediante un hecho relevante presentado ante el mercado, donde la compañía precisó que el pasado 5 de junio obtuvo la adhesión de sus acreedores financieros a una oferta de standstill. El entendimiento contempla un período de suspensión de acciones y el compromiso de negociar de buena fe una reestructuración de los pasivos financieros de la sociedad.
La medida representa un paso clave dentro del proceso de reorganización que la empresa puso en marcha a comienzos de año. En febrero, Bianchi había reconocido públicamente el escenario de estrés financiero que atravesaba y anunció el inicio de conversaciones con bancos, proveedores y otros acreedores para ordenar sus compromisos y preservar la continuidad operativa.